

Según la ONU, solo el 2.5% del agua en la Tierra es dulce, y el 1% está disponible para consumo humano. A pesar de esto, más de 2,200 millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable segura. En regiones de alta densidad poblacional y con infraestructura deficiente, el acceso al agua limpia sigue siendo un reto.
En Colombia, aunque se han realizado avances, persisten desafíos en el acceso al agua potable. Según el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, alrededor de 12 millones de colombianos tienen un acceso inadecuado al servicio de agua potable, lo que representa el 25% de la población del país. Además, 3,2 millones de personas no cuentan con acceso a agua potable, problemática que se acentúa en las zonas rurales, donde el 90% de los territorios carecen de este servicio esencial (Fuente La república). La cobertura de agua potable varía significativamente entre las regiones colombianas. Por ejemplo, departamentos como La Guajira, Chocó y Vichada presentan los índices más bajos de acceso, mientras que áreas urbanas como Bogotá, Medellín y Cali cuentan con coberturas más amplias.


El ser humano consume aproximadamente 4,000 km³ de agua dulce al año, según la FAO. La agricultura es responsable del 70% del consumo mundial, seguida por la industria con el 20% y el uso doméstico con el 10%. Con el crecimiento demográfico y el cambio climático, es fundamental optimizar el uso del agua y evitar su desperdicio.
70% del consumo mundial
70% del consumo mundial
70% del consumo mundial
El acceso al agua potable es fundamental para la salud humana, ya que el consumo de agua no tratada puede provocar enfermedades como cólera, diarrea, hepatitis A y otras infecciones gastrointestinales. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren alrededor de 485.000 personas a causa de enfermedades relacionadas con el agua contaminada.
El agua potable que llega a nuestros hogares pasa por un riguroso proceso de tratamiento que incluye:
Captación de fuentes naturales (ríos, embalses, acuíferos).
Coagulación: proceso físico – químico de neutralización mediante productos como los sulfatos y policloruros que permiten la desestabilización de las partículas coloidales.
Floculación: proceso de agrupación de los coágulos formados mediante adición de poliaminas y poliacrilamidas de PQP Profesional.
Sedimentación: las partículas suspendidas se depositan en el fondo.
Filtración: proceso físico que separa las partículas del agua por medio de la gravedad. Eliminando residuos menores y microorganismos.
Desinfección: uso de cloro, ozono o luz ultravioleta para eliminar bacterias y virus mediante lechos filtrantes.
Este proceso no solo garantiza la eliminación de contaminantes físicos y biológicos, sino que
también reduce el riesgo de enfermedades y mejora la calidad de vida de la población. Invertir
en tecnologías eficientes de tratamiento de agua es clave para preservar la salud pública y
garantizar el acceso equitativo a este recurso esencial.
Para conocer más sobre el cuidado del agua, te invitamos a ver nuestro reel exclusivo en redes sociales, donde compartimos consejos y soluciones para mantener este recurso en óptimas condiciones.

El Sulfato de Aluminio tipo B Líquido es un coagulante esencial en el tratamiento de agua. Su función principal es coagular los sólidos suspendidos y material coidal. Este compuesto también:
Reduce la turbiedad del agua, dejándola cristalina.
Facilita la eliminación de microorganismos.
Se usa en plantas de tratamiento.

Cumple con los estándares internacionales para la potabilización del agua.
El cuidado del agua no solo depende de grandes plantas de tratamiento, sino también de nuestras acciones diarias. Algunas prácticas que ayudan a conservar este recurso incluyen:
Reducir el tiempo en la ducha.
Arreglar fugas y filtraciones.

Reutilizar el agua siempre que sea posible.
Optar por tecnologías de bajo consumo en grifos y sanitarios.
El agua es un recurso vital que debemos cuidar para las futuras generaciones. A través de la tecnología, la innovación y el uso de productos eficientes como el Sulfato de Aluminio tipo B Líquido, podemos garantizar un agua de calidad para todos.